Biografía de Julieta D'Elia Croxatto
Obras de de Julieta D'Elia Croxatto Contacto y Consultas
 

Julieta D'Elia Croxatto

(1978-2008)

Estudios
Dibujo y pintura con la profesora Sandra Montaldi

Muestras colectivas
2002 Centro de Gestión y Participación Barrio Norte.

Muestras individuales
2005 A puro color Centro Cultural Borges.
2007 Confitería Malasartes.

Julieta D.Croxatto era una joven pintora que presentó por primera vez su obra ante el público. Este hecho, de por si nada inusitado, adquiere en el caso resonancia, porque nos enfrentamos ante una singular y originalísima artista. El escenográfo Jorge Ferrari opinando sobre sus pinturas señalaba ''que revelan un mundo interno alegre, desenfadado y de mucho goce, fantaseado o real ese universo está lleno de sensualidad y dicha, una especie de paraíso terrenal, que creo no está perdido''.
La técnica y la paleta de Croxatto remiten al expresionismo, acaso la misma lección del nombre de la muestra ''a puro...'', tomado en el sentido de agitación o angustia frente a los objetos o la gente, ratifica esa pertenencia. Sin embargo, una cierta panreligiosidad inclinada hacia una moral absoluta en muchas de sus obras expresa la opción por la esperanza y el optimismo, un humanismo de raigambre existencialista.
La preocupación de la artista esta centrada en el hombre y su destino, de ahí la repetición exasperada del cuerpo que aparece una y otra vez, siempre el mismo ''dioses o héroes , vírgenes o sirenas, hadas o demonios'''. .Un cuerpo visto y observado en la plenitud de la pura carne, la fuerza muscular, el espasmo de energía, o con la precisión impertinente de una radiografía donde se llega hasta el hueso. El rostro casi nunca es deformado, solo la mirada transforma a los ojos en orificios oscuros, salvo en el guiño al espectador de la Gioconda, que observan la oscuridad acaso para comprobar, como sostenía el genial Bacon, que toda apariencia es ambigua,.
En las pinturas de J.D.Croxatto abundan perros, gatos, panteras, insectos y la mítica serpiente del pecado, nada hace pensar que los utiliza en función de las categorias noble-innoble, sino en un acto de no discriminación entre el animal y el hombre, o para darles lugar en la experiencia humana.
Otras preferencias de la pintora, su versión de las obras clásicas, la recurrencia a personajes de la mitología o la literatura, señalan no solo su libertad sino la resistencia frente al dictatun de la originalidad. Su mano muestra que no es grande la distancia entre el mundo prehistórico y el presente. Así, sus cuadros se pueblan de ornamentos, círculos, elipses, líneas, grafismos, claves que deja abiertas como una vuelta de tuerca sobre si misma semejantes a los pictogramas que trazo el hombre en su primera mañana.

Arquitecto Nestor Otero Buenos Aires, Abril 2005

Julieta padecía alucinaciones, visiones terroríficas e ideas delirantes de persecución desde muy niña. Experimentaba sensaciones físicas desagradables y torturantes. Penaba, sufría y soportaba mucho más de lo que podrían tolerar muchos. Quizás todos.
Pero no solo vivió con dignidad su grave enfermedad mental. Fue mas allá. Se sublevó a la enfermedad, construyó una vida plena más allá de los síntomas y la tonelada de medicación que yo mismo le prescribía como su psiquiatra.
Julieta me dio una lección de vida.
Festejo esta iniciativa de Mabel, su mama. Que se que la extraña con crudeza..
Sus cuadros, su ironía, su viveza, su inteligencia, sus miedos. Siempre la voy a recordar.

Dr. Federico Pavlovsky




Autorretrato · click para ampliar

Soy la madre de Julieta y quiero subrayar que la excelente obra de ella, ya por sí muy valiosa, lo es más teniendo en cuenta que ella tuvo que soportar desde muy niña una enfermedad mental muy grave.
Trabajaba tenazmente, con fríos y calores agobiantes, feriados y no feriados.
Es así que en tan sólo 10 años tuvo una prolífica obra, ya que falleció repentinamente a los 29 años de edad.

Y el sol ya no sale
y tampoco la luna
y el mar se ha quedado quieto
y los ríos no corren
y todo
es porque vos ya no estás Ju.

Mabel